martes, 17 de mayo de 2016

Bullying... ¿Es normal molestar al otro?



Los niños que molestan y hacen la vida imposible a los compañeros siempre han existido, recuerdo que en mis épocas de escuela desde primaria hasta incluso la universidad siempre había alguien a quien se podía molestar, incluso me tocó ser molestada en algún momento de la vida y es que los niños son así desde tiempos remotos, no los justifico, no digo que sea normal ni correcto, pero es algo que no podemos negar siempre ha existido. 

Lo que no es aceptable es lo en lo que han evolucionado las generaciones, cada vez sus alcances son mayores, pasamos de esconder la mochila del compañero o robarle su lunch a golpearlo a patadas hasta matarlo, esto es lo que esta ocurriendo ahora y es inaceptable, ya no son las travesuras o apodos de antes, es violencia que parece sacada de una pelicula de sicarios.

Los adultos fuimos enseñados desde niños a respetar las diferencias, a tolerar, a incluir al otro, pero los niños aún no lo aprenden o no lo entienden (y algunos adultos tampoco) y es en donde la oportunidad para "bullear" se da. ¿A quién molestan siempre? al miedoso, al gordo, al que no entiende la clase, al enfermo... al diferente. 

Y si además este niño "diferente" no tiene el valor o como diríamos los psicologos la fuerza yoica para hacerles frente a sus agresores, estos ven una oportunidad para seguir molestando. Cada vez que el débil cae sin poder defenderse ellos se sienten más fuertes y eso es justo lo buscan, ya que los niños bulleadores son generalmente niños que en sus casas se sienten menos, inseguros, vulnerables o maltratados. También es posible que vivan la violencia al ver a sus padres o hermanos golpearse frecuentemente, lo cual los lleva a pensar que no hay otra manera de expresar las emociones.

Por su parte, las víctimas también comparten un perfil y es el de una persona con baja autoestima (que con la agresión de compañeros se intensifica), que siente culpa o vergüenza, con pocos o sin amigos, con miedo y sin capacidad de marcar límites.  

Como podemos ver, el bullying es el juego donde el que tiene miedo trata de atemorizar al otro para sentirse más seguro. Hasta me atrevo a afirmar que en estos casos siempre son dos las víctimas: el abusador y el abusado, ambos sufren, ambos tienen miedo, ninguno sabe como resolverlo.  

En estudios con adolescentes se ha encontrado que ellos mismos consideran que se debe tener algún problema para actuar así. Se encontró también que el molestar los hace sentirme más "cool" y obtienen el respeto y la atención de los demás. 

¿Qué podemos hacer los padres para evitar estas situaciones?
Tanto para padres de niños bully como para padres de niños agredidos las recomendaciones son: 
  • Educar, educar, educar, estar presentes, platicar con los hijos, no dejar que los eduque la televisión, el iPad o los amigos de la escuela.
  • Debemos ganarnos la confianza de los niños, que nos sientan cercanos y empáticos para que se animen a contarnos lo que viven fuera de casa. Recuerden cuando tuvimos esa edad, ¿cómo nos sentíamos, qué nos gustaba y que no, qué tanto entendíamos de la vida?.
  • Estar al tanto de quienes son los amigos de nuestros hijos, qué clase de chicos son, qué tipo de familias tienen.
  • Verificar que los programas de televisión y películas sean adecuados para la edad de nuestros hijos, no por que "ya entiendan" o los amigos ya las vean les vamos a dejar ver contenidos cargados de violencia o sexo que solo les dan ideas o los confunden. Recuerden que no son adultos pequeños, son mentes en formación que se estan desarrollando ¿con qué material nos gustaría que se edificara la mente de nuestros hijos? ¿Con material de calidad que valga la pena o con porquerías que no aportan nada positivo?.


Como siempre, espero que este artículo haya resuelto más dudas de las que haya generado y si no es así pueden contactarme y con gusto responderé sus inquietudes. 
 

miércoles, 11 de mayo de 2016

Los abusadores ¿nacen o se hacen?

Todos hemos escuchado alguna vez sobre las secuelas psicológicas de una persona abusada sexualmente, de como la vida cambia a partir de ese momento para ella y para su familia y todo el largo proceso de terapia que se debe llevar para volver o acercarse lo mas posible a la normalidad.

Hoy quiero hablar de algo diferente, la misma historia contada desde otro ángulo, nadie se pregunta nunca qué llevó al abusador a hacer lo que hizo y es que cuando ya hay víctimas esto resulta irrelevante, pero para alguien como yo, conocer las dos caras de la moneda es importante. Asi que sin más introducción, hablaré de los factores que influyen para que una persona pueda convertirse en un abusador, un violador o un pederasta. 

Para empezar, es muy importante aclarar que estos factores que voy a mencionar son solo orientativos, puede ser que alguien los viva y no por esto es o será un delincuente, el objetivo de este artículo no es etiquetar y señalar a las personas que cumplen con algunos puntos de los que explicaré sino dar mayor información a quien le interese el tema. 

Generalmente, un delincuente tiene un pasado complicado, cualquier tipo de delincuencia nos habla de una infancia difícil y una relación con familiares y autoridad trasguiversada, pero los abusadores y violadores además tienen otras características como son:

1. En su mayoría fueron abusados o violados durante la infancia
2. Esto les llevó a tener una baja autoestima e inseguridad 
3. En muchos casos tienen dificultades para socializar normalmente y mantener relaciones con familiares y amigos
4. Es posible que tengan algún tipo de trauma con el sexo opuesto 
5. Pudieron haber padecido maltrato físico y psicológico durante la niñez

La gran mayoría de estas personas vienen de familias reconstituidas, conflictivas, abusivas, sufrieron de abandono o maltrato. 

 Pero no todas cumplen el perfil, algunas otras no vivieron ninguna de las anteriores y aún así tienen conductas delincuenciales ¿dónde está el conflicto? la respuesta es: en la biología. 

En nuestro cerebro, la corteza prefrontal es la encargada de controlar impulsos y en estas personas su tamaño es inferior a lo normal, lo cual no les permite controlarse de manera adecuada. Los hijos de madres que fumaron durante el embarazo o consumieron drogas o alcohol durante este periodo pueden desarrollar una corteza más delgada y por lo tanto estarán predispuestos a tener dificultad para controlar sus impulsos.

Por otro lado, los neurotransmisores (sustancias en nuestro cerebro) en niveles por arriba o abajo de lo normal pueden afectar el comportamiento y la conducta, orillando así a una persona a comportarse de inadecuadamente.

Como verán, son muchos los factores que pueden afectar a una persona, no todo es educación y ejemplo, también está la genética, herecias y biología. 



martes, 5 de abril de 2016

La sobreprotección en niños y adultos

No es para nadie un secreto que existen varios estilos de partenidad: los estrictos, los relajados, los ausentes y desde luego: los sobreprotectores. Hoy hablaremos de este último tipo, de las consecuencias en los hijos y de los motivos que los llevan a ser así.
La idea de este artículo es no solo que analices si estás siendo sobreprotector con tus hijos, sino también que veas si tus padres lo fueron contigo y las posibles repercusiones que vives hoy como adulto. 


Empecemos por analizar qué hace un padre/madre sobreprotector:
  • No permiten a sus hijos tomar decisiones y cuando lo hacen, hacen sentir al hijo que sus decisiones no son correctas: muchas veces los demás no deciden lo que nos gustaría, lo que creemos mejor para ellos, pero no por esto la decisión es equivocada. Es importante dejar decidir y que vean las consecuencias de sus propias decisiones, de otra manera no aprenderán de sus experiencias ni mejorarán su autoestima y seguridad. Cuando son pequeños podemos empezar dejándolos elegir sus juguetes, la ropa que usarán, lo que pedirán en un restaurante limitando la elección a dos o tres opciones que previamente seleccionamos como adultos. 
  •  Resuelven la vida de sus hijos: hasta en lo más básico tenemos a la mamá ayudando al hijo. Conforme los niños crecen lo mejor es dejarlos que hagan por si mismos lo que vayan siendo capaces de lograr, sin presionar para que hagan más de lo que pueden o comparándolos con los amigos o hermanos, pero tampoco haciendo todo por ellos, ayudar solo si lo solicitan. Asi reafirmarán la idea de que son capaces y autosuficientes, lo cual además de hacerlos felices les da confianza en si mismos.
  • Invalidan ideas, pensamientos y emociones de sus hijos: frases como: "es que tu no entiendes", "no llores por eso", "tus ideas no son buenas", solo disminuyen la autoestima del niño y lo hacen sentir inseguro sobre sus propias capacidades, crecerá pensando que nada de lo que piense es correcto y mejor esperará a que alguien que  considere "más capaz" le resuelva la vida. 
      
     
Un adulto también puede ser sobreprotegido por sus padres o su pareja, incluso, si se trata de alguien mayor puede ser sobreprotegido por sus hijos ya adultos. ¿Como es esto? Por extraño que parezca, hay miles de casos similiares, están los hijos que no permiten que su padre/madre salga a la calle, eliga sus actividades o se distraiga con lo que le apetece, imponiendole la vida que ellos creen que es mejor. 
También se puede sobreproteger a un adulto entrometiendose en su vida más de lo debido, criticando abiertamente sus decisiones, sembrando ideas en su mente para que cambie de manera de ser, de amistades, de pareja, de trabajo.
Pero cuidado, es importante mencionar que muchas veces esta invasión a la vida es inconsciente y no se hace para dañar, sino con la mejor intención, aunque los resultados normalmente son desastrosos. 

¿Qué puede  provocar que una persona se vuelva sobreprotectora?
Son muchos los factores que pueden llevar a alguien a sobreproteger, habría que indagar más en la historia y pasado de cada persona para saber los verdaderos motivos para comportarse así ya que lo más seguro es que estén bien ocultos en la profundidad de la mente, pero comunmente las razones suelen ser:
  • Miedo al abandono de la persona protegida: si sobreprotegemos volvemos "inválida" o inútil a una persona y temerosa de enfrentar la vida sola, así que permanecerá a nuestro lado siempre para que la ayudemos a vivir la vida que sola no puede. Para no quedarnos solos, nos creamos un compañero que no pueda solo y dependa de nosotros. 
  • Miedo a la pérdida de control: si alguien es autónomo y seguro de si mismo tomará sus propias decisiones y estas pueden hacernos perder el control de la situación.
  • Narcisismo: un trastorno psicológico que nos hace sentir más inteligentes y capaces que los demás, lo cual nos lleva a menospreciarlos y que piensen que son incapaces e inútiles. En el fondo, una persona narcisista tiene una gran inseguridad en su interior pero teme que los demás lo noten, así que se hará pasar por el más listo para ocultar su miedo al fracazo y a no ser el mejor. 
  • Haber sido un niño sobreprotegido: la paternidad se aprende de nuestros propios padres, si fuimos sobreprotegidos es posible que hagamos lo mismo con nuestros hijos, incluso sin darnos cuenta. 
Recordemos siempre que cada quien tiene su vida, nadie quiere vivir oculto bajo las faldas de alguien más ¡somos independientes en cuerpo, lo debemos ser también en mente!
Como siempre espero que esta información les haya ayudado a aclarar algunas ideas y si tuvieran alguna duda ya saben que pueden contactarme.

viernes, 29 de enero de 2016

Padres que abusan sin saberlo de sus hijos ¿cómo son?

Según la OMS, se puede definir como “los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia...” 

Existen varios tipos de abuso y no siempre es fácil identificarlos, incluso se puede abusar de un niño sin siquiera saberlo, a continuación te damos una guía rápida para identificarlos y así actuar oportunamente:
  • Abuso escolar: también conocido como bullying y muy famoso actualmente, este es el único tipo de abuso en el que los abusadores son niños también.
  • Abuso sexual: se da cuando una persona se aprovecha de otra para satisfacer un deseo sexual, es imporante aclarar que no es lo mismo que una violación, ya que esta última está mucho más cargada de violencia, agresividad e incluye penetración.

  • Abuso en el ambiente familiar: es el más silencioso de todos, ya que en ocasiones, ni el abusador ni el abusado notan que están inmersos en esta problemática.
     
    ¿Cómo podemos saber si estamos abusando de nuestros niños sin saberlo?
    Podemos ser padres abusadores si:
  • ponemos a nuestros hijos obligaciones y responsabilidades excesivas y no adecuadas a su edad.
  • Los presionamos demasiado con ser los mejores en la escuela o el deporte, obligándolos a comportarse como adultos pequeños y no permitiendo que tengan tiempo para distraerse o recrearse con actividades adecuadas a su edad y de su elección.
  • Los comparamos con sus hermanos o amigos haciendolos sentir que no son capaces de hacer las cosas o que no llegan a cumplir nuestras expectitivas
  • Les hablamos despectivamente y con insultos, los humillamos frente a otras personas al regañarlos o golpearlos en público
  • somos agresivos y violentos al corregirlos empleando golpes y amenazas verbales
Todos los tipos de abuso provocan secuelas psicológicas profundas que generan adultos con baja autoestima, inseguridad, miedos y fobias y en algunos casos hasta delincuentes que repetirán los patrones que aprendieron en su infancia en su vida futura.

¿Cómo saber si nuestro niño es abusado? Presentará síntomas como: 
  • nerviosismo
  • pérdida de apetito
  • baja de calificaciones
  • insomnio
  • falta de gusto por el juego y la socialización
  • problemas al controlar esfínteres
  • inseguridad en si mismo
  • irritabilidad 
Si sospechas que tu niño puede estar siendo abusado, trata de hablar con él al respecto, resuelve sus dudas, apóyalo.  
Si es él quien te busca para hablar sobre un abuso que esté sufriendo, créele lo que te cuente, generalmente los niños no mienten al respecto y tu apoyo y comprensión como padre es fundamental para ayudarlo a superar el problema de la mejor manera posible. 
Si sientes que necesitas mayor orientación o quisieras que tu hijo platique con un profesional puedes apoyarte en un psicólogo terapeuta quien sabrá tratar el caso para ayudar a tu hijo a salir adelante. 

Recuerda que cualquier duda o comentario que tengas puedes contactarme vía este blog o en mi pagina: www.facebook.com/eldivandelorena.

¡Saludos!



 
 

 

viernes, 4 de diciembre de 2015

¿Qué hay detrás de la cantidad de obsequios para los niños?

Cada año, Santa Claus, Reyes Magos, padres y familiares de los niños de casi todos los rincones del mundo se dan a la tarea de buscar y preparar los regalos que serán entregados en las fiestas navideñas.

Es un evento que realmente emociona tanto a quienes regalan como a quienes reciben, pero es esta emoción es la que muchas veces juega en contra y puede llevarnos a caer en los excesos del consumismo o por contra, usar la manipulación y los chantajes para lograr ciertos comportamientos en los niños a cambio de regalos.
  
Es por esto que, como adultos, debemos planificar y pensar qué es lo que realmente queremos para nuestros hijos, no es solo si el regalo era el esperado, el de moda o el más costoso, sino también es el mensaje que damos a los niños al regalar, recordemos que un regalo habla mucho de quien lo hace y los niños son especialmente sensibles a estos mensajes.

Imaginemos la escena en que los niños despiertan por la mañana y encuentran bajo el árbol de navidad decenas de juguetes: caros, baratos, chicos, grandes, de todos tipos y todos son solo para ellos, seguramente la emoción será mucha, pero después de la euforia de abrirlos no tendrán tiempo de jugar con todos, siempre quedará alguno por ahí con el que nunca pasarán ni una hora de diversión y estará condenado a terminar en el cajón de los juguetes que nadie usa. Peor aún si al ver a los abuelos y tios reciben todavía más regalos, la cantidad de juguetes y cosas nuevas se vuelve poco manejable para un niño de corta edad que termina saturándose y eligiendo solo uno o dos para jugar olvidandose del resto.

Las consecuencias de este exceso al regalar son diversas, desde la económica al gastar más de lo que podemos o debemos en juguetes con los que nadie jugará, hasta psicológicias y emocionales creando niños insasiables y materialistas que sentirán que todo lo merecen y que pueden acceder a cualquier cosa (lo cual sabemos en la vida adulta es poco problable), incluso es posbible que crezcan pensando que lo más importante es la cantidad de lo que se tiene, dejando de lado otros valores más importantes que no necesariamente son cosas. 
 
Por otro lado, no es raro escuchar a padres diciendo frases como: “si te portas mal vas a recibir carbón” o “Santa Claus y los Reyes no te van a traer nada si no haces esto o lo otro”, el usar los regalos de navidad como anzuelo para lograr ciertos comportamientos es condicionar a los niños a pensar que solo son valiosos y aceptados como personas cuando se comportan a la altura de las expectativas de los adultos.

Estas ideas pueden hacerlos creer que tanto padres como abuelos y demás familiares les regalan cosas solo como premio a un comportamiento esperado, no como un detalle que se les hace por el amor que se les tiene y por que son especiales para ellos.

Asi que, antes de atiborrar el árbol de obsequios pensando que más es mejor o amenazar con no regalar nada, pensemos qué es lo que realmente disfrutarán nuestros niños, qué es lo que necesitan y qué mensaje queremos que obtengan de nuestra parte.



jueves, 8 de octubre de 2015

Y tu ¿controlas o educas a tus hijos?

En esta entrada me gustaría hablar de un tipo de paternidad que he visto en muchas madres cercanas a mi y que seguramente reconocerán ya que se ha utiizado por generaciones.

Imaginemos esta escena: la madre y los hijos están una tarde en su casa, llega la hora de la comida y uno de ellos protesta por que no quiere comer verduras, la madre inmediatamente lo controla con un tono de voz fuerte y  frases como "aqui no es restaurante y es lo que hay de comer, lo siento si no te gusta", "no te levantas de la mesa hasta que te lo comas todo" o "si no te lo comes ahorita te lo doy de cenar hasta que te gusten las verduras".

Después viene la hora de ver la televisión, hay un horario estricto para esto en esta casa y no puede romperse, al llegar el tiempo al final la madre apaga la tele, los hijos se quejan porque solo faltaban 5 minutos de programa, a lo cual la madre pone cara de "lo siento, se perderán el final pero no puedo darles 5 minutos más porque iría contra las reglas". 

Por último, el más pequeño de los hijos se resbala y cae dos escalones lastimandose un  pie y asustandose bastante, ¿qué hace la madre?, lo castiga y regaña fuertemente por no ser precavido y no poner atención a los escalones cuando los está bajando.

¿Alguna de estas situaciones les suena familiar?, son ejemplos del tipo de paternidad autoritario, donde los padres más que educar a sus hijos y tenerlos de su lado parece que administran una prisión, los controlan en cada movimiento, no hay libertad y mucho menos se puede opinar, las reglas son reglas y son lo más sagrado en esta familia, ¿qué tipo de niños creará este estilo parental?, vamos a revisarlo:


Los niños educados o más bien "controlados" bajo este sistema suelen ser temerosos, y es evidente, ¿quién no tendría miedo de cometer un error, de fracasar, de ser si mismo y expresarse si para todo esto hay una represalia?. 

Si se debe cumplir con perfección los estándares que los padres han impuesto y que consideran lo mejor no hay posibilidad de que el niño se equivoque o experimente y esto a la larga da mucho miedo, ya que en algún momento de su vida no tendrá una regla clara que le diga como actuar y es en este instante cuando se dará cuenta de que no tiene las herramientas para decidir, para actuar y mucho menos para asumir las consecuencias.

Por otro lado, el miedo a fallar y ser castigado puede llevar a los niños a mentir cuando algo no sale como debería, son niños nerviosos, sumisos y muy temorosos de sus padres. Esto solo genera un ambiente familiar tenso, distante, con poca confianza y comunicación y no es para menos, ¿qué niño se sentiría con la confianza de contarle a sus padres que falló en algo cuando sabe que será reprendido por esto?. 

Un padre autoritario es intransigente, sus hijos le temen, vive la premisa del premio-castigo. ¿Es este modelo el que quieres ser para tus hijos?.

Si te identificas con este estilo parental y quieres cambiar, aquí algunas sugerencias:
 
1. Da un márgen de acción a tus hijos, déjalos de vez en cuando que decidan, se equivoquen y no los castigues si no son tan perfectos como tu quisieras, mejor habla tranquilamente con ellos, conócelos, déjalos expresar su identidad, sus gustos y guíalos en este camino. No digo que los dejes hacer lo que quieran, pero tampoco te impongas, dales dos o tres opciones y déjalos decidir y asumir las consecuencias de su decisión.

2. Explicales el por qué y para qué de las normas que pongas, de esta manera no las seguirán a ciegas y por temor, sino por convicción.

3. Dales seguridad, que sientan que pueden contar contigo aunque fallen, que pueden confiarte sus secretos, créeme que agradecerás que te cuenten con toda honestidad en qué andan metidos. 

4. Crea un ambiente familiar agradable, que no sean solo gritos y regaños en casa, que a tus hijos les guste estar ahí y compartir tiempo contigo, no dejes que te vean como un gendarme, que te sientan cercano, comprensivo. 

Espero que les haya sido de utilidad esta información, recuerden que si quieren contactarme para cualquier comentario o duda pueden hacerlo en este blog o en www.facebook.com/eldivandelorena

¡Saludos!







martes, 6 de octubre de 2015

Dime como son tus hijos y te diré quien eres

Quien quiera que tenga hijos (y en ocasiones incluso quien no los tiene), ha pensado alguna vez por qué algunos niños son como son, qué los hace ser obedientes o malcriados, en qué consiste que algunos lloren sin parar en medio centro comercial y se tiren al piso dejando a sus padres en un completo ridículo, mientras otros simplemente se comportan como adultos pequeños. 

Es entonces cuando empezamos a hablar de si es culpa de los padres y la educación que han dado, de la personalidad del niño, de su caracter, de factores externos, etc. Siempre en busca de algún culpable al cual apuntar con el dedo y criticar. Pues bueno, desde mi punto de vista no todo es culpa de una sola variable y a continuación les diré porque:
  

1.  La personalidad definitiva viene dada por dos factores, uno es la genética, es decir, se pueden heredar algunos rasgos de personalidad de los padres o abuelos, el otro es el carácter, el cual se irá formando a partir de las experiencias que la persona vaya viviendo a lo largo de su vida.

2. El tipo de educación que demos a nuestros hijos influirá en como se va a desarrollar su carácter, para bien o para mal, los padres son los primeros y más importantes "moldeadores" de sus hijos y sus comportamientos están intimamente ligados al trato que se les dé. 

Así pues, existen varios tipos de paternidad, algunos muy exigentes y rígidos, otros laxos y relajados, todos elegidos inconscientemente por los padres fundados en la experiencia que vivieron de niños al ser educados, por la cultura, la familia y demás factores que pueden influir en que un padre sea un gendarme o un trasatlántico.

Antes de describir cada estilo de paternidad me gustaría que pensaran cómo son sus hijos y si consideran que sus comportamientos son adecuados o inadecuados. Para ayudarles un poco he diseñado el siguiente test con el cual podremos ver qué tipo de actitudes tienen los niños para determinar el estilo parental que se está manejando y sus repercusiones. 

Responde a, b, c ó d dependiendo lo que más coincida con tu realidad:

1. Es la tercera ocasión que tu hijo pierde la chamarra de la escuela, ya le has advertido que no puede volver a suceder en ocasiones anteriores, así que esta vez al darse cuenta de que la perdió de nuevo decide:
a) mentir al respecto
b) aceptar que la perdió sabiendo que no habrá consecuencias
c) no te enteras que está perdida hasta dias después y por accidente
d) te cuenta lo sucedido con confianza y diciendo la verdad

2. Durante una salida al supermercado tu hijo pide le compres algún producto que definitivamente no tenías contemplado comprar y no quieres hacerlo, en ese momento tu:
a) Dices que no y punto, lo que digo se hace y se acabó la discusión.
b) Lo compras para no hacer sentir mal al niño y no frustrarlo
c) Lo compras para no crear una escena de gritos y berrinches en la tienda, además pasa mucho tiempo solo y esto podría distraerlo cuando no estás.
d) Explicas el por qué no se puede comprar y el niño lo comprende

3. A la hora de hacer la tarea tu hijo sabe que:
a) Si la hace rápido y bien obtendrá una recompensa a cambio, sino, será castigado
b) Puede hacerla a la hora que quiera y si no termina le ayudarás tu
c) No te comenta acerca de la tarea y solo te busca si no la entiende
d) Sabe que es su responsabilidad hacerla y esta motivado, la hace él guidado por ti

4. ¿Cuáles calificativos se ajustan mejor al comportamiento de tu hijo?
a) nervioso, mentiroso, sumiso o exageradamente obediente
b) irrespetuoso, sin reglas, berrinchudo, anárquico
c) poco comunicativo, lejano, inestable
d) participativo, con confianza en si mismo y en ti, alegre, maduro

Resultados:
Mayoría de A: Paternidad Autoritaria
Seguramente eres un padre o madre muy estricto, con normas y reglas para todo y tus hijos lo saben. Utilizas mucho los premios y castigos para corregir o elogiar conductas. Contigo no hay negociación ni excusas o pretextos, las cosas tienen un orden y así se harán siempre. 
 
Mayoría de B: Paternidad Permisiva
Posiblemente seas laxo al educar, intentas llevar un orden en casa pero  también buscas agradar a tus hijos y que no sientan que viven en una prisión. Eres relajado al momento de corregir y buscas hacerlo sin castigar ni gritar, en ocasiones simplemente no corriges para evitar conflictos con los niños.

Mayoría de C: Paternidad Ausente
Probablemente eres el tipo de padre/madre que siente que no está lo suficiente con sus hijos o que si está con ellos pero evadido, puede ser que los sientas o que te sientan lejano, ausente o indiferente. Hay poca comunicación con ellos y buscas no regañarlos o corregirlos cuando están juntos para no pasarla mal el poco tiempo que comparten.  

Mayoría de D: Paternidad Participativa
¡Felicidades, caíste en el mejor tipo de partenidad de todos!, tus hijos te ven como un lider, te tienen confianza y te respetan. Son maduros y comprenden la importancia de comportarse de cierta manera, son organizados y muy probablemente comprometidos y exitosos. Las cosas que hacen bien las hacen por convicción propia y no por buscar un premio o evitar un castigo. Saben que cuentan contigo en las buenas y las malas y por lo tanto actuan en consecuencia.

Esto es solo una introducción de toda la información que me gustaría compartirles del tema, si ya identificaron que tipo de padre son y quieren ahondar en el tema, saber qué fue lo que los llevó a elegir ese tipo de educación y como puede repercutir en la personalidad de sus hijos ahora y en el futuro, no se pierdan mis próximas publicaciones donde hablaré más del tema.

Recuerden que también pueden contactarme para dudas o comentarios via este blog o en www.facebook.com/eldivandelorena

¡Saludos!