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jueves, 16 de abril de 2015

Las fobias: miedos sin fundamento

Una fobia se define como el miedo irracional y excesivo hacia algo, que puede ser circunstacias, objetos, animales o personas.


Una persona fóbica vive con ansiedad e intenta no toparse nunca con aquello que le produce miedo, en caso de encontrarse en una situación que le produzca temor, reaccionará con los síntomas físicos característicos de la ansiedad y la angustia como pueden ser: taquicardias, sudoración, necesidad de salir del lugar donde se encuentre, mareos, temblores e incluso desmayos.

Dada la naturaleza de los síntomas físicos que las fobias producen, es posible que las personas busquen respuestas en la medicina más que en la psicología, pueden aparecer ideas hipocondriacas o miedo a la muerte.

La esencia de la fóbia radica entonces en la evitación de las situaciones que produzcan ansiedad, el temor a repetir los síntomas de la ansiedad es a veces mayor que el miedo mismo al objeto al que se teme y el solo hecho de pensar que en un futuro se puede repetir la crisis produce aún más ansiedad, a esto le llamamos angustia anticipatoria.

La mayoría de las fobias se relacionan con objetos o situaciones con las que el paciente se encuentra a menudo, lo cual hace que la vida diaria se vaya mermando y disminuya en calidad y funcionalidad.

Una persona fóbica sabe que sus miedos son irreales y exagerados, pero no puede evitar sentirlos, intentará entonces dominarlos y tal vez lo logre, pero solo superficialmente, ya que el miedo inicial prevalece mientras que los síntomas se van transformando en nuevos a medida que el paciente los va dominando, lo cual genera una sensación de vulnerabilidad que solo aporta mayores temores, de esta manera, puede suceder que inicialmente se tenga miedo a una sola cosa, posteriormente a dos y luego a tres, extendiendo de esta forma los miedos a todos los ámbitos de la vida.

Rasgos de caracter fóbico:

  • La raíz del miedo es inconsciente: es decir, no saben por qué le temen a ciertas cosas y en ocasiones no recuerdan la primera vez que les atemorizó.
  • Las evitaciones de actividades son explicadas por ellos mismos a otras personas como cuestiones de gusto, por ejemplo, una persona con miedo a los aviones dirá que no viaja por que no le gusta, es dificil que acepte la verdadera razón y posiblemente le gustaría viajar, pero su miedo no se lo permite.
  • En algunas ocasiones pueden llegar a sentir envidia por las personas que no padecen fobias y que llevan una vida más libre que la de ellos.
  • El paciente teme por su seguridad, se ve constantemente en situaciones de peligro, por lo tanto evita experimentar nuevas actividades donde no se sienta seguro.

Tipos de personalidades más propensas a las fobias:

  • Obesisivos: Pasan horas pensando en su fobia y como evitarla, la angustia anticipatoria que sienten es incluso más fuerte que la fobia misma, crean rituales para minimizar su ansiedad.
  • Histéricos: dramatizan fuertemente sus síntomas, esperan captar la atención de los demás y generalmente versan sobre sexo y dependencia.

Por otro lado, tenemos a las personas contrafóbicas, que se caracterizan por tratar de imponerse a sus miedos y realizan actividades que conllevan un peligro real pero temen de las que no representan ningún peligro.

Para todos estos casos existe solución y la hayamos en la psicoterapia, generalmente la más útil en este tipo de miedos es la conductual, pero desde luego que existen muchas otras opciones que también pueden funcionar, recordemos que no todos los pacientes son para todas las terapias y viceversa.









jueves, 9 de abril de 2015

¿Sabes qué es la tripofobia?. Puedes padecerla y no saberlo.


La tripofobia es un tipo de fobia que se ha estudiado muy recientemente, de hecho, todavía no se sabe todo acerca de ella, pero se ha descubierto que miles de personas alrededor del mundo la padecen sin siquiera saberlo.

Se le puede definir como el miedo o sensación de malestar que produce el ver o tocar cosas con patrones repetitivos de hoyos, generalmente aglomerados y pequeños.

Los síntomas que aparecen en las personas que padecen este tipo de fobia son: hormigueos, ansiedad, nauseas, comezón y nerviosismo, en casos muy extremos pueden provocar también ataques de pánico, vómitos y pesadillas.

Para las personas que sufren en mayor grado de esta fobia, algunos objetos de la vida diaria pueden resultar perturbadores, limitando sus actividades al intentar no toparse con ellos, en casos extremos la fobia se puede extender a naranjas, queso gruyere, pasta, hongos y demás cosas con patrones simétricos de agujeros. 

  

La tripofobia, como cualquier otro tipo de fobia forma parte de los trastornos por ansiedad, puede ser tratable y mejorar radicalmente la calidad de vida de la persona que la padece.
 Desde mi punto de vista, la terapia más recomendable para tratar esta y todas las fobias, es la terapia conductual, la cual, se basa en ejercicios que paciente realiza acompañado del terapeuta que se denominan exposiciones. Estas consisten en acercar al paciente al objeto temido gradualmente e ir conteniendo su ansiedad, hasta llegar al punto de poder dominarla.


Este tipo de ejercicios resulta muy útil para los pacientes ya que se aprenden tres cosas:
1. La ansiedad tiene un tope máximo y de ahí no puede aumentar
2. Se reaprende como reaccionar ante la situación u objeto temida, para volverse más funcional en el dia a dia.
3. Se aprende a manejara la ansiedad, a controlarla y disminuirla. 


Cualquier duda o comentario no dudes en contactarme a mi correo: lorena.amescua83@gmail.com, también puedes encontrarme en facebook como El Divan de Lorena o en twitter bajo el mismo nombre.