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miércoles, 20 de mayo de 2015

¿Tu matrimonio no es lo que esperabas? Ideas para resolverlo

Parece haber pocos momentos más emocionantes en la vida de una pareja de novios que el decidir casarse, desde el primer momento pareja y familia se vuelcan sobre las decisiones de la boda, invitados, fiesta, comida, lugar de la recepción, vestido de la novia, música, etc etc etc. 

Cada uno de los novios comienza a formarse una idea de cómo será su nueva vida, que hará, como funcionará, que espera y que no desea que suceda, muchas veces estas ideas se empiezan a crear desde la juventud y adolescencia, parte de ellas estará influenciada por los matrimonios que han conocido a lo largo de la vida y desearán ser o no como ellos. 


A estas ideas o fantasías que se van formando les llamaremos contrato individual y cada uno dentro de la pareja tiene el suyo, pero normalmente no se lo comunican a nadie porque sienten que es algo lógico pensar así, que todos pensarán igual y lo dan por hecho. ¡Error garrafal!, nadie piensa como uno mismo ni nosotros sabemos qué pasa por la mente del otro, por mucho que lo conozcamos y por muchos años de noviazgo que nos respalden, siempre habrá sorpresas una vez iniciada la vida en matrimonio y es aquí donde los contratos individuales de cada uno chocan provocando los famosos y tan comunes: conflictos de pareja. 

No es raro oir decir a las parejas casadas en el consultorio: "es que me casé pensando que sería diferente, estoy decepcionad@, no es lo que esperaba". 
Y ¿cómo querían que fuera si en ningún momento platicaron con su pareja acerca del contrato individual de cada uno?.

La comunicación es la base de toda relación sana y fructífera, si ya te encuentras en este punto en tu matrimonio, lo mejor será que comienzen a platicar entre ustedes: ¿qué es lo que esperan, qué les gusta, qué no? y empiecen a planear juntos, en equipo, qué objetivos de estos contratos individuales son viables y cuales son imposibles, cómo llegarán a ellos y lo que cada uno debe hacer y cambiar para mejorar y apoyar a este nuevo contrato que estan realizando. Ya no será un contrato individual, será uno completamente nuevo, uno donde ambos hayan participado y estén de acuerdo. 

Procuren hacerlo en un momento en que ambos estén de buen humor, tranquilos y con tiempo, si lo tratamos de hacer a la carrera o enojados, simplemente no funcionará y estará condenado a fallar desde el primer minuto.

En este nuevo contrato deben tratar temas como: 
  • El dinero: cómo lo manejarán, quien lo aporta, quien lo administra
  • Tipo de compañia esperada: fidelidad, dependencia, exclusividad, etc.
  • Hijos: si desean tenerlos o no, cuantos y  cuando
  • Responsabilidades del hogar: quien es el responsable de cada una
Desde luego que existen muchos temas más que pueden incluir y estos son solo ejemplos de cómo deben hacer su nuevo contrato.

El último punto, quizá el más importante de todos, es tener ganas e intenciones de cambiar. No sirve de nada hablarlo, hacer un nuevo contrato, darle miles de vueltas e incluso ir a terapia de pareja sino se esfuerzan por mejorar y cambiar para hacer que la unión funcione.

Espero les haya sido útil esta información, agradeceré sus likes y shares y recuerden que pueden contactarme en www.facebook.com/eldivandelorena o dejando un mensaje en este blog en la sección de abajo.

¡Saludos!

 

jueves, 7 de mayo de 2015

Problemas de pareja ¿por qué no nos entendemos?




Con mucha frecuencia llegan al consultorio matrimonios o parejas que llevaban una relación de ensueño hasta que "algo" se rompe y ahora discuten todo el tiempo, no se entienden, han empezado a distanciarse y no saben por qué. 

Las razones pueden ser múltiples, todos los casos son diferentes, la cosa se complica cuando hablamos de dos personas porque entonces las variables que intervienen se multiplican y enredan entre ellas dejando poco espacio para ver lo que originó el problema inicialmente. 

Las parejas discuten frente al terapueta como si fueran dos niños frente a la cuidadora de la guardería: gritan, se interrumpen, no se escuchan, definitivamente llevan una relación conflictiva y el primer síntoma que se deja ver es que cada uno tiene una idea diferente de "como debe ser" la relación en pareja y se empeñan en lograr que así sea sin tener en cuenta las ideas del otro ni sus características personales y familiares. 

En los matrimonios o uniones participan las personalidades de ambos, sus desos, sus fantasías y aunque digan que no ¡sus familias y sus ideas!. En el caso de la personalidad de cada uno, podría escribir un tratado de muchas hojas acerca de cómo dependiendo la personalidad que tenemos es lo que buscamos en el otro y nos complementamos, pero este no es tema para hoy, haré uno con esta información más adelante para no dejarlos con curiosidad, pero por lo pronto les diré que en una relación donde no hay consonancia no hay mas que conflictos y existen tres rubros que afectan para que no logremos esta consonancia: los esquemas individuales, el perfil del consorte y la proyección de la pareja a futuro.

  • Los esquemas indivuales: es importante saber quienes somos, conocernos interiormente con profundidad, para así poder saber qué queremos y buscamos y así relacionarnos con personas que coincidan con estos ideales. 
Cada uno de nosotros tiene una imágen (aunque sea inconsciente) de lo que nuestra pareja debería ser, si al elegirla no concuerda con la idea que tenemos mentalizada, es muy probable que empecemos a encontrarle fallas y cosas que no nos agradan y no sabremos ni siquiera por qué. Comenzaremos a exigirle que cambie y la respuesta ante esto será lógica: "¡pero si tu me conociste así!, ¿por qué ya no te gusto como soy?".

  • El perfil del consorte (pareja): después de conocer nuestras expectativas, debemos imaginarnos qué buscamos en la otra persona, por ejemplo: que sea colaborador, símpatico, independiente, con posición económica estable, que le gusten o no los niños, etc. Cuando tenemos estas características claras debemos optar por alguien que las cumpla, de otro modo tendremos por pareja a alguien que no es lo que queremos, no se interesa por lo que buscamos y al no tener mucho en común no habrá sintonía y por ende tampoco entendimiento.
  • Por último tenemos la proyección de pareja a futuro: si pensamos compartir el resto de nuestra vida con una sola persona es muy lógico saber qué quiere para el futuro, como y dónde se ve en algunos años y si coincide con lo que nosotros proyectamos para nuestra propia vida.
  • No es raro encontrar parejas que después de una etapa de noviazgo feliz, una boda de telenovela y una vida hermosa entran en conflicto por que no sabían que para uno de ellos tener hijos era primordial y para el otro sería una carga. 
También se han dado casos donde la religión de cada uno es diferente y parecía no importar y cuando llega el momento de decidir algo que tenga que ver con esta, los problemas y desacuerdos no se hacen esperar y ambas familias intervienen activiamente avivando la llama del rencor y el enojo en la pareja.

Y estos son solo ejemplos, también tenemos problemas por el dinero, el lugar de residencia, la educación de los hijos, etc etc etc.

Todo esto suena muy útil cuando aún no se tiene pareja y se puede todavía racionalizar la decisión de  unirse a una persona o no. Pero cuando ya se está casado o en una relación formal y problemas de este tipo surgen ¿qué se puede hacer?.

Aquí tenemos varías opciones, una de ellas es hablar con la pareja, atención: dije "hablar" no gritar, insultar, manotear y demás. Buscar un momento en que estemos tranquilos y en que la pareja este receptiva, es decir, no intentar hablar de lo que pensamos y llegar con el corazón en la mano cuando la otra persona está concentrada en alguna actividad que no puede postergar o cuando estamos de mal humor o enojados. Si hacemos esto solo lograremos que la otra persona se cierre y no quiera escucharnos y terminaremos en pleito.

Otra opción es intentar cambiar nuestra actitud y automaticamente la actitud de nuestra pareja cambiará, no es necesario decir nada, a veces las acciones dicen más que mil palabras y el cambio será inmediato en ambas partes. 

Por último, si el problema parece ser cada vez mayor, no encontramos salida, no podemos más y las cosas no se ven prontas a solucionarse, lo mejor será acudir a una terapia de pareja. Muchas veces, un terapeuta logra ver desde fuera de la problemática lo que la pareja desde dentro no ve, puede ayudarles y orientarlos para mejorar su dinámica diaria y en caso de que los problemas sean tan grandes que no haya solución, les ayudará a separarse de la mejor manera, sin hacer de este divorcio un conflicto más y mayor de los que ya tienen. 

Espero que les haya sido útil esta información, recuerden que me encantará responder a sus dudas y comentarios que pueden dejar en la sección de abajo o via: www.facebook.com/eldivandelorena.

Si les gustó y piensan que a alguien más puede serle útil les agradeceré sus likes y shares, también pueden seguirme en facebook para más actualizaciones.

¡Saludos!



 
 




 



viernes, 24 de abril de 2015

Hijos de padres divorciados: ¿son menos felices?

Mucho se ha hablado de este tema, existen opiniones encontradas, desacuerdos, mitos, leyendas urbanas. Lo que yo puedo decir al respecto es que no hay una verdad absoluta aquí, como siempre en la psicología, se debe analizar caso por caso, todos son diferentes y se deben ver desde esta perspectiva de hetereogenidad.

No podemos asegurar que los hijos de padres divorciados sufran más,  como tampoco es verdad universal que los niños que viven con sus padres aún casados sean más felices o tengan menos problemas psicológicos. 


Pensemos un poco desde ambos enfoques, en el primer caso los niños saben que sus padres ya no se llevan como antes, pueden pensar que se han dejado de querer o que se odian, suelen estar en medio de los conflictos entre ambos progenitores, quienes consciente o inconscientemente los usan a su conveniencia para manipular al otro.

No es raro ver casos en los que la madre le dice al hijo "cuando veas a tu  papá le dices que no me ha pasado la manutención, que ya saque sus cosas de la casa, que no te lleve con su otra familia y que si lo hace ya no te voy a dejar que salgas con él". 

Mientras tanto, por el otro lado el padre le dice al niño: "dile a tu mamá que no quiero que te lleve de vacaciones esta semana porque yo quiero verte y te voy a extrañar, mejor vámonos nosotros de fin de semana a la playa, no le digas a tu mamá que te dejé hacer esto o lo otro que ella no te permite hacer" y esto por citar algunos ejemplos que se me ocurren, ya que la lista puede ser interminable, casi tanto como la creatividad de los padres en cuestión. 

Definitivamente esto no es justo para los niños, de verdad la pasan mal, están siempre entre la espada y la pared, tratando de complacer a ambos bandos y sintiendo tristeza, ansiedad o preocupación cuando las riñas (que están a la orden del día) se hacen presentes. Ellos aman a sus dos padres  y no quieren tomar partido por ninguno, el problema reside en que tanto mamá como papá suelen criticar al otro padre con el niño, a veces es inconsciente y sin dolo, y esto destruye la imagen que los hijos tienen de ellos y les causan verdaderos conflictos.


Asi pues, un niño que vive con su mamá y pasa solo algunos fines de semana con su papá, se sentirá cada vez menos cercano a él, lo cual puede repercutir en su desarrollo de varias formas, por ejemplo, la sociabilidad está dada por el padre, ¿a qué me refiero?, a que para que un niño pueda socializar de manera natural con otros niños o adultos toma el ejemplo del padre, esta figura le da seguridad y si no lo tiene presente en su dia a dia puede mermar el desarrollo de esta habilidad que es primordial para cualquier ser humano.

Por otro lado tenemos a los niños que viven con ambos padres, cualquiera pensaría que todo es miel sobre hojuelas en estos casos pero no siempre es así. Si los padres se llevan bien y hay armonía en la famila no tendremos porque tener ninguna dificultad, pero ¿qué pasa cuando los padres tienen conflictos continuamente, hay distancimiento, hostilidad e incluso otras parejas fuera del matrimonio pero no se separan para no hacer pasar a sus hijos por la experiencia traumática del divorcio?

¿A quién quieren engañar estos padres?, los niños son niños no tontos y se darán cuenta enseguida de que algo no anda bien, pueden percibirlo incluso cuando no han visto ni oído a sus padres discutir nunca. La atmósfera familiar cambia, el ambiente está tenso, hostil, el  mal humor de los padres se refleja inmediatamente en el trato que dan a los hijos, esto siempre ocurre, no importa que tanto se trate de disimular, los niños son muy perceptivos y los adultos se delatan facilmente. 

Los niños que viven en esta situación comenzarán a manifestar los signos de la ansiedad, la preocupación, la angustia que sienten en malas calificaciones, pérdida de apetito, desgano por hacer cosas que antes disfrutaban, irritabilidad y rebeldía y no es que sean mal educados o groseros, es simplemente que no saben que está pasando ni dentro de ellos ni fuera. 

Asi que, como podemos ver, sufren tanto unos como los otros cuando los padres tienen problemas, no queramos tapar el sol con un dedo al decir que no aprobamos el divorcio por el bien de los niños.

Pero no todo es terrible, existen familias que definitivamente funcionan mejor con distancia de por medio entre los padres, los hijos no viven la angustia de estar esperando una explosión de gritos en cualquier momento, saben que sus padres están mejor separados pero que los siguen amando y ellos no son los culpables de este distanciamiento, esto lo entenderán cuando se los expliquemos con calma y paciencia, nunca de otra manera. 

En resumen, a mi manera de ver, la respuesta a la pregunta inicial es no. 
No es cierto que los hijos de padres divorciados sufran más que los otros o sean menos felices. Tampoco es cierto que los hijos de padres casados la pasen mejor solo por el hecho de tener a sus papás bajo el mismo techo.

Asi que queda en cada pareja decidir ¿qué estilo de vida es mejor para nuestros hijos? y ser congruente con la decisión tomada.

Espero les haya gustado este artículo, que más que artículo es opinión y les sea de utilidad para tomar decisiones.

Les agradeceré me regalen un like o share en las redes y recuerden que cualquier duda o comentario pueden contactarme via facebook: www.facebook.com/eldivandelorena o twitter: @eldivandelorena.

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