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miércoles, 22 de junio de 2016

Después de la muerte de un ser querido....




La muerte de un ser querido es una de las crisis más grandes que podemos atravesar en la vida. Todas las pérdidas duelen y dejan cicatrices difíciles de borrar, pero no todas las muertes se sienten igual y para los psicológos tampoco es lo mismo ayudar a quien perdió a un hijo que a un padre o abuelo.

Existen diversos factores que determinan el tipo de duelo que los sobrevivientes deberán pasar para poder finalmente sanar y aceptar su pérdida, estos factores también pueden hacer que un duelo sea más difícil de superar y lo alarguen considerablemente, algunos de estos son:


  • el tipo de relación afectiva con el fallecido
  • duración de la enfermedad mortal y la agonía
  • grado de parentesco
  • aspecto del cadáver
  • grado de dependencia 
  • sexo del superviviente
  • soporte social, redes sociales
  • ideas religiosas, filosóficas o espirituales
  • presencia o no de otras experiencias de duelo
  • factor cultural y social

Aceptar que nuestro ser amado se ha ido para siempre no significa que no vuelva a doler o a provocar ratos de melancolía de vez en cuando, significa más bien que estamos ya tranquilos con su partida, sin enojo ni negación y que sabemos que la vida sigue y a pesar de recordarlo con frecuencia esto no nos impide realizar nuestras actividades normales, sonreir y disfrutar la vida. 

Llegar a este punto puede tomar meses o incluso años, todo dependerá de la resiliencia de la persona y de los factores arriba mencionados, no existe un tiempo específico de duración del duelo, pero suele rondar entre los 6 meses y el año y medio, si después de este tiempo la sensación de tristeza y aflicción continuan y comienza a perderse el interés por actividades que antes se disfrutaban o que son parte de la rutina normal (como asearse, trabajar, comer) podemos hablar de un problema más profundo que afecta la mente de la persona y que requiere de ayuda profesional para sanar.

Cualquier duda o comentario sobre el tema puedes consultarmelo en este blog o en mi pagina de facebook: https://www.facebook.com/eldivandelorena/

¡Saludos!

 

 

jueves, 16 de julio de 2015

¿Tristeza por la partida de los hijos?: Sindrome del Nido Vacío

El término "sindrome del nido vacío" se refiere a la tristeza y sentimientos de soledad que los padres experimentan cuando los hijos se independizan y la casa que antes estaba llena de gente, de ruido, de entradas y salidas, se queda sola.

Y no es para menos, durante muchos años los padres, especialmente la madre, se han dedicado a ver por sus hijos, a cuidarlos y procurarlos y como sucede en muchos casos se han olvidado de ver por ellos mismos, dejando actividades o incluso el trabajo para estar con los niños que pasan de bebés a adultos en un segundo y cuando nos damos cuenta han hecho su propia vida y no requieren más de los cuidados amorosos de sus padres. 

Esta independencia supone para los padres un momento importante de su vida, de nuevo estan libres, solos, son como al principio una pareja y no una familia con niños. 


Alguna vez conocí a un matrimonio que pasó por esta situación y que lo expresaba así: "no sabemos como ser pareja, no nos acordamos con es eso porque en cuanto nos casamos nació nuestro primer hijo y dejamos de ser "novios" para convertirnos en padres, nunca más, hasta ahora que los chicos se han casado, volvimos a estar solo nosotros dos".

No todas las parejas experimentan esta sensación de soledad, algunos ni siquera la perciben y en otros puede ser devastadora, para saber cuándo se requiere ayuda debemos pensar en si esta tristeza interfiere con la vida normal y nos impide ser funcionales en las actividades diarias, si nos provoca problemas con la pareja o amistades o si los sentimientos son demasiado fuertes para manejarlos.

Algunos síntomas que se pueden experimentar son:
  • Aburrimiento
  • Ganas de llorar frecuentes
  • Sensación de que la vida a perdido sentido
  • Recuerdos constantes de los hijos y de cuando eran pequeños
Después de todo lo anterior sería lógico sugerir que si tus hijos aún no se van de casa intentes tener intereses y hobbies solo para tí. No vivas solamente para ellos, recuerda que ellos son una parte muy importante de tu vida, pero no pueden ser lo único que haya en ella. 

 Si ya se han ido y comienzas a sospechar que estas padeciendo el nido vacío, recuerda que siempre serás su madre/padre y ellos siempre serán tus hijos, sin importar donde vivan ni cada cuanto los veas. 

Intenta mantenerte en contacto con ellos ya sea con visitas, teléfono o si viven lejos por internet, pero no seas tampoco muy intrusivo ni los agobies llamandolos miles de veces al día, esto sería contraproducente. 

También puedes comenzar a revivir tu relación de pareja, ya sea que tus hijos se hayan ido o no, nunca es tarde para recordar lo que es estar enamorado y disfrutar actividades juntos, platicar, compartir y convivir.  

Espero que estos tips les hayan sido útiles y como siempre, les reitero que

pueden contactarme para cualquier cosa al respecto vía este blog o en www.facebook.com/eldivandelorena

¡Saludos!
 




lunes, 25 de mayo de 2015

Consecuencias psicológicas del aborto

¡Vaya tema controvertido que he elegido para hoy! 

Por todos lados nos saturan de información, de publicidad, de ideas a favor o en contra del aborto. Todos participan: religiosos, políticos, fanáticos, conservadores y liberales, todos tienen algo que aportar al tema, pero en este artículo no expondré mi postura personal ni si opino a favor o en contra, solo expondré de una manera que espero sea muy clara, las implicaciones psicológicas posteriores a un aborto, ya sea provocado o espontáneo. Después ustedes podrán cambiar su postura o continuar pensando igual pero con más información.

Antes que nada, definamos aborto inducido y espontáneo, el primero se realiza con el consentimiento de la madre, es un procedimiento médico y forzado para evitar que un bebé continúe creciendo en el seno materno y nazca.

Por otro lado, tenemos el aborto espontáneo, este tipo de aborto lo hace el cuerpo de manera natural, por alguna razón que puede ser enfermedad, accidente, fallas en el embarazo, etc., el bebé muere antes de nacer sin que haya sido intención de la madre terminar el embarazo. 

Ahora si, como es lógico pensar, ambos tipos de aborto traen consecuencias psicológicas importantes en la madre y personas cercanas, pero no son iguales ya que en una era el deseo de la madre terminar el embarazo y en la otra no lo era. 


Consecuencias del aborto inducido:
 
Después de someterse a un aborto voluntario, se sufre lo que se conoce como Sindrome Post Aborto, entre las consecuencias más esperadas podemos encontrar un gran sentimiento de culpa por haber exterminado a su bebé, este sentimiento desecandenará pensamientos negativos, pérdida de autoestíma, remordimiento. 

El hecho de pensar que es a su propio hijo al que han rechazado puede generar sentimientos muy fuertes que, si no son tratados a tiempo y en forma, persiguirán a la madre y quienes hayan participado en la decisión un buen tiempo. 

Otros síntomas característicos en personas que han decidido abortar son:
  • Ideas suicidas
  • Sensación de pérdida
  • Ira
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Pesadillas
  • Pérdida de interés por el sexo
  • Finalización de su relación en pareja
  • Nostalgia al pensar lo que hubiera sido conocer al bebé y quererlo
  • Obsesión por recordar la fecha de muerte y la que iba a ser la fecha de nacimiento.
Existen testimonios en los cuales las mujeres afirman que si hubieran sabido la tristeza y pena que las acompañaría por siempre hubieran decidido diferente. 

Consecuencias del aborto espontáneo:

En estos casos la historia es diferente, las madres deseaban a sus hijos pero por razones naturales el embarazo se interrumpió abruptamente. Aquí, las impliciaciones psicológicas son más similares a las de un duelo por  muerte.

Entre las que se pueden presentar están:
  • Negación
  • Miedo
  • Depresión
  • Finalmente aceptación
 Como vieron, son consecuencias muy diferentes en ambos casos, en el primero la culpa y el arrepentimiento son las protagonistas, en la segunda, la tristeza que se sentiría por la muerte de cualquier familiar se hace presente. 
 
Si estos sentimientos fueran muy fuertes o recurrentes aún habiendo pasado más de un año del aborto, es recomendable buscar ayuda psicológica profesional para lograr manejar el duelo y las emociones negativas.  

Les dejo también un testimonio de una chica que decidió abortar y cómo vivió el Síndrome post aborto del que hablamos anteriormente:
 
 

Recuerden que cualquier duda o comentario pueden contactarme en www.facebook.com/eldivandelorena y agradeceré sus likes y shares.

¡Saludos!

jueves, 14 de mayo de 2015

Implicaciones psicológicas en la infertilidad

¿Qué pasa cuando a una pareja se le confirma que no será capaz de tener hijos propios?

Pues bueno, suceden muchas cosas, para ponerlo de una manera gráfica se podría decir que el piso sobre el que estaba parada y sustentada la pareja  comienza a moverse y se puede romper haciendo que se caigan ambos integrantes o que aprendar a aferrarse con mayor fuerza para mantenerse en pie.


Las ideas e ilusiones que todas las parejas se hacen al pensar en formar una familia se desmoronan, la presión social por tener hijos, los amigos y familiares que ya los tienen suelen empeorar la situación, hay envídia y enojo hacia quienes si pueden concebir, aún sin tener malas intensiones. 

La concepción que se tenga de la paternidad puede no ayudar mucho, esta será diferente en cada cultura, en latinoamérica por ejemplo, se le ve como algo muy importante, casi primordial en un matrimonio, después de cierto tiempo de casados, si la pareja no ha tenido hijos, todos empiezarán a preguntar, a elucubrar, a imaginarse por qué razón no están esperando todavía y esta tensión solo agrega más ansiedad a la pareja.

 Cuando nos topamos con un problema de infertilidad en consultorio lo primero será trabajar en la aceptación de este hecho, muchas veces alguno de los dos no acepta la realidad y se encuentra en una etapa de negación, así que habrá que ayudarle a aceptar que la situación no cambiará pero que se puede superar el duelo que conlleva, la tristeza. También es importante eliminar los sentimientos de culpa que aunque a veces están ocultos muy probablemente surgan en algún momento de la terapia. 

En el caso de que se sepa quién de los dos es el que no puede tener hijos será necesario trabajar en sus sentimientos (que pueden ser de inferioridad y culpa por no poder complacer a su pareja) y en los que su consorte pone en él y sus propios deseos.

También se ayuda a decidir y esclarecer la concepción que tienen ellos mismos hacia su propia vida en pareja, si se visualizan juntos sin hijos o si no pueden verse solos y cómo resolver este tema. 



En algunos casos hay rupturas, en otras la relación continua, en otras se opta por la adopción... Hay muchas soluciones para cada caso y cada pareja, recordemos que todos somos diferentes y  a cada uno le funcionará mejor una salida distinta.  

Esperando que les haya sido útil y les  haya ayudado a disipar algunas ideas, les dejo mi pagina de facebook para que me contacten si lo sienten necesario www.facebook.com/eldivandelorena o pueden hacerlo en este mismo blog en la sección de abajo para mensajes.

¡Saludos!








martes, 28 de abril de 2015

¿Ansiedad, tristeza, insomino, pérdida de apetito?: puede ser la Serotonina

La serotonina es el segundo neurotransmisor del que hablaremos en el blog, para lo que no han leído el post de la dopamina, les diré que un neurotransmisor es una sustancia presente en nuestro cerebro que ayuda a que las neuronas se comuniquen entre si. La serotonina y la dopamina son algunas de estas sustancias. 

En el caso de la serotonina, las funciones en la vida cotidiana incluyen regulación del sueño, del apetitio, del humor, de la ansiedad, del deseo sexual y de la agresividad entre otras, como verán trabaja en equipo y en relación estrecha con la dopamina.


A pesar de estar relacionada con todas estas funciones, cuando hablamos de un desajuste en la serotonina pensamos en depresión, es por esto que cuando a una persona se le diagnostica depresión severa se recomiendan utilizar antidepresivos como la sertralina para mejorar su estado de ánimo.

En cuanto a esto me gustaría aclarar que solo un médico psiquiatra está capacitado para diagnosticar y medicar la depresión, el ejemplo anterior es solo ilustrativo y no es una recomendación médica de mi parte, si sientes tristreza persistente, ansiedad, desgano, pérdida de apetito o de interés por actividades que antes difrutabas es momento de acudir con un profesional ya que puedes estar sufriendo depresión y es totalmente controlable con el tratamiento adecuado, este puede incluir medicamentos (antidepresivos) y psicoterapia. 



En casos de ansiedad extrema o trastorno de pánico, la serotonina también se ve afectada disminuyendo sus niveles y acercando al paciente que los sufre a la depresión, es por esto que en casos como este también se recomiendan los antidepresivos como una opción para disminuir los niveles de ansiedad, las fobias y la angustia que conllevan. Otros síntomas de una serotonina baja pueden ser: esquizofrenia, autismo, ideas obsesivas, hiperactividad y estrés.

Como pueden ver, la serotonina está intimamente relacionada con el estrés y la ansiedad, es por esto que ejercicios relajantes, música tranquilizante, viajar, pasear, bailar y reir pueden aumentar sus niveles mejorando la sensación de bienestar y relajación.

Si sienten alguno de estos síntomas recomiendo consideren la opinión de un profesional que les podrá orientar para sentirse mejor y determinará si en su caso es necesario medicar antidepresivos.

Espero les haya sido de utilidad la información, ¡gracias por sus likes y shares!

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viernes, 24 de abril de 2015

Hijos de padres divorciados: ¿son menos felices?

Mucho se ha hablado de este tema, existen opiniones encontradas, desacuerdos, mitos, leyendas urbanas. Lo que yo puedo decir al respecto es que no hay una verdad absoluta aquí, como siempre en la psicología, se debe analizar caso por caso, todos son diferentes y se deben ver desde esta perspectiva de hetereogenidad.

No podemos asegurar que los hijos de padres divorciados sufran más,  como tampoco es verdad universal que los niños que viven con sus padres aún casados sean más felices o tengan menos problemas psicológicos. 


Pensemos un poco desde ambos enfoques, en el primer caso los niños saben que sus padres ya no se llevan como antes, pueden pensar que se han dejado de querer o que se odian, suelen estar en medio de los conflictos entre ambos progenitores, quienes consciente o inconscientemente los usan a su conveniencia para manipular al otro.

No es raro ver casos en los que la madre le dice al hijo "cuando veas a tu  papá le dices que no me ha pasado la manutención, que ya saque sus cosas de la casa, que no te lleve con su otra familia y que si lo hace ya no te voy a dejar que salgas con él". 

Mientras tanto, por el otro lado el padre le dice al niño: "dile a tu mamá que no quiero que te lleve de vacaciones esta semana porque yo quiero verte y te voy a extrañar, mejor vámonos nosotros de fin de semana a la playa, no le digas a tu mamá que te dejé hacer esto o lo otro que ella no te permite hacer" y esto por citar algunos ejemplos que se me ocurren, ya que la lista puede ser interminable, casi tanto como la creatividad de los padres en cuestión. 

Definitivamente esto no es justo para los niños, de verdad la pasan mal, están siempre entre la espada y la pared, tratando de complacer a ambos bandos y sintiendo tristeza, ansiedad o preocupación cuando las riñas (que están a la orden del día) se hacen presentes. Ellos aman a sus dos padres  y no quieren tomar partido por ninguno, el problema reside en que tanto mamá como papá suelen criticar al otro padre con el niño, a veces es inconsciente y sin dolo, y esto destruye la imagen que los hijos tienen de ellos y les causan verdaderos conflictos.


Asi pues, un niño que vive con su mamá y pasa solo algunos fines de semana con su papá, se sentirá cada vez menos cercano a él, lo cual puede repercutir en su desarrollo de varias formas, por ejemplo, la sociabilidad está dada por el padre, ¿a qué me refiero?, a que para que un niño pueda socializar de manera natural con otros niños o adultos toma el ejemplo del padre, esta figura le da seguridad y si no lo tiene presente en su dia a dia puede mermar el desarrollo de esta habilidad que es primordial para cualquier ser humano.

Por otro lado tenemos a los niños que viven con ambos padres, cualquiera pensaría que todo es miel sobre hojuelas en estos casos pero no siempre es así. Si los padres se llevan bien y hay armonía en la famila no tendremos porque tener ninguna dificultad, pero ¿qué pasa cuando los padres tienen conflictos continuamente, hay distancimiento, hostilidad e incluso otras parejas fuera del matrimonio pero no se separan para no hacer pasar a sus hijos por la experiencia traumática del divorcio?

¿A quién quieren engañar estos padres?, los niños son niños no tontos y se darán cuenta enseguida de que algo no anda bien, pueden percibirlo incluso cuando no han visto ni oído a sus padres discutir nunca. La atmósfera familiar cambia, el ambiente está tenso, hostil, el  mal humor de los padres se refleja inmediatamente en el trato que dan a los hijos, esto siempre ocurre, no importa que tanto se trate de disimular, los niños son muy perceptivos y los adultos se delatan facilmente. 

Los niños que viven en esta situación comenzarán a manifestar los signos de la ansiedad, la preocupación, la angustia que sienten en malas calificaciones, pérdida de apetito, desgano por hacer cosas que antes disfrutaban, irritabilidad y rebeldía y no es que sean mal educados o groseros, es simplemente que no saben que está pasando ni dentro de ellos ni fuera. 

Asi que, como podemos ver, sufren tanto unos como los otros cuando los padres tienen problemas, no queramos tapar el sol con un dedo al decir que no aprobamos el divorcio por el bien de los niños.

Pero no todo es terrible, existen familias que definitivamente funcionan mejor con distancia de por medio entre los padres, los hijos no viven la angustia de estar esperando una explosión de gritos en cualquier momento, saben que sus padres están mejor separados pero que los siguen amando y ellos no son los culpables de este distanciamiento, esto lo entenderán cuando se los expliquemos con calma y paciencia, nunca de otra manera. 

En resumen, a mi manera de ver, la respuesta a la pregunta inicial es no. 
No es cierto que los hijos de padres divorciados sufran más que los otros o sean menos felices. Tampoco es cierto que los hijos de padres casados la pasen mejor solo por el hecho de tener a sus papás bajo el mismo techo.

Asi que queda en cada pareja decidir ¿qué estilo de vida es mejor para nuestros hijos? y ser congruente con la decisión tomada.

Espero les haya gustado este artículo, que más que artículo es opinión y les sea de utilidad para tomar decisiones.

Les agradeceré me regalen un like o share en las redes y recuerden que cualquier duda o comentario pueden contactarme via facebook: www.facebook.com/eldivandelorena o twitter: @eldivandelorena.

¡Saludos!

 

martes, 14 de abril de 2015

¿Cómo tratar la muerte con los niños?


Este tema es especialmente complicado, la muerte no es nada fácil de asimilar y mucho menos cuando el que ha perdido a un ser querido es un niño, es por esto que como adultos debemos comprender dos cosas principales antes de hablar del tema con nuestros hijos:

1. La concepción que tenemos nosotros mismos de la muerte, si nos causa miedo o angustia o si por el contrario, la percibimos como un paso más en la existencia que  nos llevará a un lugar mejor, aunque no queramos, estas emociones se transmitirán a nuestros hijos de manera inconsciente.

2. La edad psicológica y cronológica del niño, no es lo mismo hablar del tema a un niño de 4 años que a uno de 9 o 10. Asi que es necesario conocer el grado de madurez y las características emocionales de cada uno, es decir, un niño puede tener 6 años y ser tan maduro psicológicamente como uno de 8 o tan inmaduro como uno de 4, así que tendremos que acoplarnos a esto y hablarle a su nivel.
 


Por otro lado están las emociones, puede que nuestro niño sea extremadamente sensible e impresionable y habrá que hablar con mucho tacto con él, o podría ser que sea muy fuerte e incluso que parezca que es frío, en este caso, la manera de abordar el tema tendría que ser diferente.

Es importante aclarar que antes de los 5 años aproximadamente, los niños piensan que la muerte es un estado temporal y revertible, posteriormente comienzan a darse cuenta de que es definitiva y permanente, además de que a todos nos sucederá en algún momento y al comprender esto puede sentir angustia por la propia muerte o la de sus seres queridos. 


Antes de pasar a la parte donde explico lo que si se debe de decir a los niños empezaré por decir lo que no se debe hacer:
  • Tratar de explicar la muerte de un ser querido diciendo cosas como: "es que ya estaba viejito y por eso murió" o "se murió por que estaba enfermo". En cuanto a esto, me gustaría aclarar que los niños no hablan jamás en sentidos figurados, es decir, lo entienden todo textualmente, si les decimos cosas como las anteriores les crearemos confusión, ya que pensarán que solo los viejitos se mueren o que cualquier enfermedad puede matarlos, incluso una gripita. Recordemos que no pueden diferenciar tampoco exageraciones de realidades y mucho menos sabrán que por un dolor de estómago nadie se muere y cuando lo sientan se angustiarán terriblemente pensando que ha llegado su momento. 
  • Otras expresiones que son comunes al momento de hablar de la muerte son: "se lo llevó Dios" o "ya está descansando", como dije anteriormente, los niños no entienden estas expresiones, así que podrían pensar que Dios bajó personalmente y se lo llevó de la mano, lo cual puede hacerlo sentir irá hacia él o, en el segundo caso, pensar que como dormir es descansar, entonces puede morir mientras duerme y comenzará a tener miedo a dormir o a que otras personas lo hagan.
  • Evitar de hablar del tema con ellos, eso los confundirá mucho y se pasarán todo el duelo (que hasta para los adultos es complicado) solos, sin explicaciones de lo sucedido y tratando de entender por ellos mismos. 
Debemos tomar en cuenta que los niños son niños, no tontos, así que se darán cuenta del sufrimiento de los adultos, del cambio de rutina y del ambiente que prevalezca en la familia y les afectará.
 
Lo que si se debe hacer es:
  1. Hablar claramente y a su nivel
  2. Validar sus sentimientos, esto significa, dejarlo hablar y que exprese lo que piensa, si tuviera complicaciones para identificar lo que siente será muy importante que le ayudemos a ponerle nombre a estas emociones, se pueden usar frases como: "se que te sientes triste/enojado..."
  3.  Dejarlo que reaccione espontáneamente sin juzgarlo: cada uno de nosotros reacciona diferente ante la noticia de la muerte de un ser querido, algunos estallan en llanto, otros se enojan, otros rien como mecanismo de defensa o incluso algunos pueden ponerse violentos, debemos dejar que se desahogue de la manera que a él mejor le funcione, pero siempre poniendo límites y conteniendo la emoción para que no se desboque.
  4. No ignorar el tema, hablar de la muerte o de la persona fallecida cada que el niño saque el tema, platicar puede ser muy terapéutico y consolador, ayuda a organizar sentimientos y pensamientos, pero sobre todo genera empatía y acompañamiento entre las personas que están pasando por un duelo.
Espero que esta información haya sido de utilidad, cualquier otra cosa que quieran comentar estoy disponible en este blog, via facebook: www.facebook.com/eldivandelorena o twitter: @eldivandelorena.

Si les gustó les agradeceré mucho lo compartan en facebook y twitter.

¡Saludos!






lunes, 13 de abril de 2015

La muerte: ¿cuánto dura el duelo, cómo se siente, cómo sentirse mejor?


La muerte es siempre un tema complicado de tratar, tanto para quienes pierden a un familiar como para quienes tratan de dar apoyo y consuelo.


 En mi experiencia he visto de todo durante un proceso de duelo por un fa

miliar que falleció, desde la persona que se deprime terriblemente hasta el punto de no poder levantarse de la cama, bañarse o comer, hasta la persona que en pleno velorio tiene un ataque de risa y no porque le importe poco la persona que murió o los sentimientos de los demás, sino porque está tan afectada por el suceso, que la mente crea un mecanismo de defensa para no sufrir tanto, digamos que niega lo que está ocurriendo.

Es por esto que lo mejor siempre será permitir que las personas vivan su duelo de la manera que mejor les funcione, todos somos diferentes y reaccionamos distinto. Si alguien no quiere hablar de la persona fallecida no lo obliguemos, tampoco lo critiquemos si actuara como si nada hubiera pasado o si no hace otra cosa que ver las fotos y llorar durante horas.

Otras manifestaciones del duelo que se consideran normales son: rabia, llanto, ataques violentos, euforia, ansiedad, shock, fatiga e inestabilidad. 

Existen focos rojos a los que sí tenemos que atender, estos se encienden cuando el duelo ya no es normal y la persona que lo vive está atrapada en él o no lo está resolviendo favorablemente. 

Normalmente, un duelo debe durar entre dos semanas y seis meses dependiendo de la relación que se mantenía con la persona que falleció, así pues, un duelo se resuelve más rápido si el que murió era un conocido con que casi no se tuvo contacto que si fue el padre o un hermano.

Antes de seis meses no deberíamos preocuparnos si la tristeza persiste o en momentos empeora, es normal tener altibajos, pero si después de este tiempo la situación no mejora entonces tendremos nuestro primer foco rojo encendido.

Según la Clinica Mayo, otras acciones que pueden indicar un duelo complicado o que no se está superando normalmente y que por lo tanto requiere atención de un especialista son:
  • Pérdida de interés en cosas que antes se disfrutaban por pensar obsesivamente en la persona fallecida
  • Negación de la muerte del familiar o amigo
  • Dificultad o imposibilidad para disfrutar la vida
  • Problemas para llevar a cabo la rutina del dia a día
  • Instabilidad e irritabilidad constante
  • Alejamiento de amigos o búsqueda constante de soledad
  • Preocupación por la propia tristeza
  • Obsesión con el tema
Cuando alguien muy querido muere, es difícil reintegrarse a la rutina, eso es totalmente comprensible, sobre todo si el dia a dia estaba relacionado o involucraba a la persona que murió, pero uno de los métodos más eficaces para poder superar su muerte es continuar la vida como se hacía antes, no dejar de ir al trabajo o escuela, levantarse y acostarse a la misma hora, comer, bañarse, por muy básico que suene, es importante, ya que el dejar de hacer una cosa conlleva a dejar otra y otra, lo cual puede terminar en depresión.

Otra cosa que se puede hacer es buscar distractores como puede ser: hacer algún deporte, salir con amigos, ir al cine o salir a caminar, todas estas actividades elevan los neurotransmisores encargados de mantener un buen estado de ánimo y de la felicidad.

Si la tristeza o el malestar persiste y pareciera que es más fuerte que uno mismo es muy importante buscar ayuda de un psicólogo o tanatólogo, mientras más tarde se llegue con ellos el tiempo de recuperación se hará más largo, si no conocen a ninguno y requieren ayuda pueden preguntarme.

Y una última recomendación: no permitan que el sentimiento de culpa se apodere de ustedes al volver a ser felices y realizar sus actividades normalmente, por favor no se dejen llevar por pensamientos como: "soy una mala persona porque en lugar de estar llorando a mi familiar estoy en el trabajo o con mis amigos o sonriendo", estos pensamientos no ayudan a sentirse mejor y tampoco creo a persona fallecida le complazca.

Recuerden seguirme en twitter: @eldivandelorena y 
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¡Saludos y adelante!