martes, 28 de julio de 2015

Fotos y más fotos ¿qué hay detrás de este comportamiento?

La pregunta en el título de este artículo es: ¿qué hay detrás del comportamiento de tomar miles de fotos a nuestros hijos, sobrinos, nietos?, la respuesta: no lo sé, y es que hay tantos y tantos factores que pueden llevarnos a fotografiar de más que no sabría decir cuál es el más fuerte. 

Este escrito no es una cátedra de psicología basada en un libro, es simplemente mi punto de vista de lo que parece ser una moda que ha llegado para quedarse. 

Son pocas las personas que teniendo acceso a Internet no usan redes sociales, Facebook, Instagram, Twitter, etc son herramientas que están siendo verdaderamente explotadas por sus usuarios y ¿pará qué las usan?, para hacerse notar. Si, estamos necesitados de reflectores, queremos que todos sepan lo que hicimos, lo que comimos y hasta que tal dormimos, pero lo primordial aquí es obtener respuesta de los otros, likes, comentarios, si una publicación no tiene respuesta no tuvo razón de ser y puede hasta causarnos cierta melancolía pasajera que no haya causado interés en ninguno de nuestros contactos. 

Pero existen una publicaciones que nadie pasa por alto y obtienen decenas de likes, comentarios y shares en menos de lo que canta un gallo y estas son las fotos de nuestros niños. Asi es, no estoy segura si por gusto realmente hacia ellos o por agradar a los padres, pero todos damos like a la foto de un niño disfrazado, con su pastel de cumpleaños o aprendiendo a caminar, incluso cuando nos parece que la foto no le favorece o cuando ni siquera fuimos invitados a la fiesta. 


Estos likes y comentarios aumentan la sensación de aceptación y pertenencia de los padres, dos emociones primordiales en la pirámide de necesidades de Maslow, sienten entonces que su hijo agrada a todos y que además ellos tienen muchos amigos, lo cual es solo un espejismo ya que en las redes todos parecemos cercanos pero en la vida real no frecuentamos ni a la tercera parte de nuestros "amigos" de Facebook o seguidores. Buscamos reconocimiento, lo necesitamos y es por esto que todos los logros, todos los éxitos y también todos los accidentes de nuestros hijos van a la red, han perdido entonces la privacidad y el respeto por su vida sin si quiera haberse dado cuenta. 

¿Qué necesidad hay de poner la foto del niño con el ojo morado por haberse golpeado mientras jugaba?; ¿o que tal la típica foto del examen con 10 perfecto o la medalla de algún deporte?, los niños no necesitan el reconociento o la compasión de los amigos la infancia de sus padres, pero nosotros, como adultos al parecer si.

Vivimos entonces en una irrealidad, tratando de sentirnos incluidos en un grupo, aceptados y por lo tanto realizados.  

Por otro lado, están los padres que fotografían todo sin subirlo a la red, lo guardan solo para ellos y esto me parece podría hablar de una necesidad de atesorar el momento, angustia de que el tiempo pase, de que los hijos vuelen, de que envejezcan, angustia que los psicólogos llamamos de separación. No dejan nada de trabajo a la memoria, porque todo está ahí, guardado en miles de fotos y videos que nadie volverá a ver, pero nos da tranquilidad saber que están seguros esos recuerdos que se nos van de las manos como agua.

Si vemos la misma situación desde el punto de vista del niño, estamos creándoles un mundo bizarro donde todo se sustenta en una foto. Nuestra autoestima como padres ya se nutrió al recibir miles de comentarios a nuestras publicaciones, pero la del niño se está nutriendo a partir de pensar que hasta lo más burdo merece ser fotografiado y por lo tanto le dará la sensación de que cualquier cosa por buena o mala que sea vale la pena gritarla a los cuatro vientos, se sentirán despreciados o tristes cuando no encuentren los aplausos y reflectores en su vida diaria, cosa que sabemos no existe en la realidad, así que la seguridad en ellos mismos penderá de un hilo y se romperá con facilidad, buscarán la atención de cualquier manera incluso accidentandose o rompiendo las reglas, al final del dia eso también se sube a la red y generará los comentarios tan esperados por padres e hijos. 

Peor aún es el caso de los niños a los que se les pide que "posen" para las fotos, al ser pequeños registrarán como bueno todo lo que sus padres o familiares les pidan y quedará asentado que el físico y lo externo es lo que complace a los adultos que le rodean, así que se olvidará de desarrollarse y mejorar en cualquier otro ámbito de la vida, incluso de adulto se esforzará por dar la mejor imagen posible sin importar mucho nada más. 

Asi que, mi recomendación aquí sería tomar las fotos que nos parezca pero respetando la privacidad de nuestros niños, no hacerlo buscando unicamente el reconocimiento, la aceptación, sino tomar las fotos que realmente queramos conservar no las que nos darán más "fama" en las redes.  

Respetemos a nuestros hijos, no creo que a nadie le guste que se publique una foto donde aparece llorando después de haber tenido un accidente, ni tampoco aquella donde se estaba bañando pero se veía muy lindo. Tal vez ahora sean solo niños y bebés que no saben que sus fotos están siendo observadas por cientos, pero un día lo sabrán o lo sospecharán y no les va a gustar. Demosles el respeto y la privacidad que merecen desde ahora.

Un saludo y recuerden que pueden contactarme también en facebook: www.facebook.com/eldivandelorena







jueves, 16 de julio de 2015

¿Tristeza por la partida de los hijos?: Sindrome del Nido Vacío

El término "sindrome del nido vacío" se refiere a la tristeza y sentimientos de soledad que los padres experimentan cuando los hijos se independizan y la casa que antes estaba llena de gente, de ruido, de entradas y salidas, se queda sola.

Y no es para menos, durante muchos años los padres, especialmente la madre, se han dedicado a ver por sus hijos, a cuidarlos y procurarlos y como sucede en muchos casos se han olvidado de ver por ellos mismos, dejando actividades o incluso el trabajo para estar con los niños que pasan de bebés a adultos en un segundo y cuando nos damos cuenta han hecho su propia vida y no requieren más de los cuidados amorosos de sus padres. 

Esta independencia supone para los padres un momento importante de su vida, de nuevo estan libres, solos, son como al principio una pareja y no una familia con niños. 


Alguna vez conocí a un matrimonio que pasó por esta situación y que lo expresaba así: "no sabemos como ser pareja, no nos acordamos con es eso porque en cuanto nos casamos nació nuestro primer hijo y dejamos de ser "novios" para convertirnos en padres, nunca más, hasta ahora que los chicos se han casado, volvimos a estar solo nosotros dos".

No todas las parejas experimentan esta sensación de soledad, algunos ni siquera la perciben y en otros puede ser devastadora, para saber cuándo se requiere ayuda debemos pensar en si esta tristeza interfiere con la vida normal y nos impide ser funcionales en las actividades diarias, si nos provoca problemas con la pareja o amistades o si los sentimientos son demasiado fuertes para manejarlos.

Algunos síntomas que se pueden experimentar son:
  • Aburrimiento
  • Ganas de llorar frecuentes
  • Sensación de que la vida a perdido sentido
  • Recuerdos constantes de los hijos y de cuando eran pequeños
Después de todo lo anterior sería lógico sugerir que si tus hijos aún no se van de casa intentes tener intereses y hobbies solo para tí. No vivas solamente para ellos, recuerda que ellos son una parte muy importante de tu vida, pero no pueden ser lo único que haya en ella. 

 Si ya se han ido y comienzas a sospechar que estas padeciendo el nido vacío, recuerda que siempre serás su madre/padre y ellos siempre serán tus hijos, sin importar donde vivan ni cada cuanto los veas. 

Intenta mantenerte en contacto con ellos ya sea con visitas, teléfono o si viven lejos por internet, pero no seas tampoco muy intrusivo ni los agobies llamandolos miles de veces al día, esto sería contraproducente. 

También puedes comenzar a revivir tu relación de pareja, ya sea que tus hijos se hayan ido o no, nunca es tarde para recordar lo que es estar enamorado y disfrutar actividades juntos, platicar, compartir y convivir.  

Espero que estos tips les hayan sido útiles y como siempre, les reitero que

pueden contactarme para cualquier cosa al respecto vía este blog o en www.facebook.com/eldivandelorena

¡Saludos!
 




viernes, 3 de julio de 2015

La obesidad y su relación con la psicología

¡Que tema tan de moda vine a escoger hoy!, todos nosotros, sin importar edad, sexo, cultura, religión, nacionalidad, estamos viviendo una campaña constante contra el sobrepeso, sabemos las implicaciones para la salud que conllevan una vida sedentaria con una mala alimentación, nos preocupamos por lo que comemos y si no, por lo menos sabemos qué es saludable y qué no.


Mucho se ha hablado ya de las consecuencias físicas y médicas de tener unos kilos de más, también conocemos las sociales, que en algunos casos dificultan a las personas encontrar pareja, ser aceptados en grupos escolares o trabajos, etc. Pero hay algo que pocos aceptan o conocen y es el hecho de que la psicología juega un papel primordial aquí, las personas con sobrepeso no lo son por gusto, hacen dietas muy diversas, se inscriben al gimnasio, se limitan en alimentos, incluso se someten a tratamientos médicos y cirugías extremas para lograr reducir tallas y kilos y finalmente llegan a su meta, la mantienen unos meses y vuelven a subir de peso ¿por qué?, hicieron todo lo que estaba a su alcance, pero olvidaron una parte fundamental que ha todos nos controla sin que nos demos cuenta: la mente. 

Ya lo decía Freud, no gobernamos ni en nuestra propia casa, y con esto se refería a que la mente nos juega trucos para lograr (o no lograr) alguna cosa ¡y ni siquiera nos damos cuenta!, si, extraño pero así funcionamos. 

Así pues, en el caso de la obesidad, existen factores psicológicos que impiden que la persona logre su objetivo de bajar de peso y ser más saludable.

Primero lo primero: los factores biológicos, en nuestro cerebro existen muchas sustancias que nos ayudan al buen funcionamiento del mismo, a "comportarnos" de maneras aceptables y a sentirnos bien, estos son los llamados neurotransmisores, de los cuales ya habíamos hablado en otras entregas del diván. Entre ellos están la serotonina y la dopamina, de acuerdo con estudios científicos realizados en personas obesas, una alteración en los niveles de cualquiera de estos dos puede hacernos preferir los alimentos chatarra o altos en carbohidratos sobre los saludables, también, una dopamina baja puede contribuir a que el individuo busque comer más para sentirse mejor y así nivelarla hasta puntos aceptables para el cerebro. 

Por otro lado, tenemos los factores psicológicos, aquí caen las personas que comen cuando sienten ansiedad o nerviosismo (para sentir satisfacción y mitigar las emociones negativas), las que al deprimirse o pasar por una situación muy triste comen de más y desde luego, las que siempre han tenido sobrepeso, recaen en cada intento por bajar y ya se acostumbraron a ser así. 

Estos últimos tienen mucho trabajo por hacer en una terapia psicológica: ¿por qué el conformismo?, ¿qué te hace sentir ser así, como te afecta? y una pregunta muy profunda que requerirá el apoyo de un profesional para lograr escarbar en la mente hasta encontrar la respuesta: ¿qué es para ti la obesidad, qué simboliza en tu vida que no puedes dejarla ir?.

Como verán cada paciente tiene su historia y por lo tanto no es posible encontrar de una vez y en un solo lugar las respuestas. Eso depende de cada quien, de su vida, de sus emociones. 

Este artículo va para quienes de verdad ven en el sobrepeso un problema, para quienes esos kilos afectan de manera negativa su vida, su trabajo, sus relaciones y que han intentado mil formas de bajar y parece nada resultar de sus esfuerzos. ¡Acérquense a un profesional!, lo mejor sería trabajar en conjunto: médicos, nutriológos y psicólogos o psiquiatras, para poder atacar el problema desde todos sus puntos, si dejamos uno olvidado corremos el riesgo de una recaída. Recordemos que este es un problema integral: físico y psicológico, que puede además verse afectado por factores hereditarios y de costumbres, así que tratémoslo de esta manera y no nos olvidemos de ninguna de sus variables.

Como siempre, espero les sea útil esta información y si quisieran ahondar más en el tema pueden contactarme directamente dejando un comentario en este blog o escribiendome en www.facebook.com/eldivandelorena

¡Saludos!






viernes, 26 de junio de 2015

Niños violentos ¿por qué son así?

No es ningún secreto que actualmente estamos viviendo en una sociedad cada vez más agresiva, más violenta e indolente. Basta con ver las noticias para darnos cuenta de que algo anda muy mal y peor aún, ya no son solo los adultos lo que se comportan agresivamente y poco tolerantes, ya también los niños se están contaminando con estas conductas y el problema parece que continuará. 

Llegados a este punto, aparece la pregunta que todos nos hacemos: ¿qué hace que los niños y jóvenes se comporten agresivamente?, cada vez las muestras de odio, de falta de sensibilidad son mayores. 

Hace algunos años, décadas tal vez, los niños se peleaban, se metían el pie, se hacían travesuras, pero ahora se matan, torturan, violan y abusan sexualmente de otros y no estoy hablando de jóvenes casi adultos, estoy hablando de niños que no superan los 12 años de edad y que parecen no estar preocupados por diferenciar entre el bien y el mal ni por causar un daño a otra persona. 

  
Y entonces, ¿cuál es la raíz de estos comportamientos?, ¿cómo detenerlos?. Pues bueno, son varios los factores que pueden influir en que un niño actue violentamente, empecemos por analizarlos uno a uno:

  • Factores biológicos: el lóbulo frontal de nuestro cerebro, es decir, la parte que ocupa la frente, es el encargado de modular nuestros impulsos ante las emociones que sentimos, nos detendrá cuando vayamos a actuar de forma impulsiva y nos librará de cometer actos de los que seguramente nos arrepentiremos después. Si esta zona esta dañada por algún motivo (accidente, mal formación durante la gestación, entre otros), no funcionará adecuadamente y no detendrá esos impulsos negativos que a veces sentimos, asi que la persona simplemente cometerá actos impulsivos violentos sin detenerse a pensar antes de actuar. Como nota al margen, esta zona cerebral puede afectarse durante la gestación si la madre embarazada fuma o ingiere alcohol o drogas, así que de ahí viene la recomendación de dejar de fumar y tomar hasta que el bebé nazca.  
  • Ambiente familiar:  es cierto que hay niños violentos en familias donde no se ven muchos problemas, una educación excesivamente firme y controladora, así como una muy permisiva y laxa pueden desencadenar estos comportamientos en el niño a no sentirse comprendido, buscar llamar la atención o al sentirse ignorado y abandonado. Para que un niño se sienta así no es necesario hacer mucho, basta con no darle su lugar, no escucharlo, vivir para el trabajo o no dedicar mucho tiempo a convivir con él. Las reglas casi militarizadas o la falta de ellas traerán consecuencias muy probablemente y pueden ser de este tipo. Por otro lado, tenemos las familias donde si existe la violencia tanto física como psicológica, en este caso los niños agresivos simplemente están repitiendo el patrón de conducta que aprendieron en sus hogares, las familias rotas y abusivas son el nido perfecto para niños agresivos. 
  • Medios de comunicación, programas de televisión, video juegos: definitivamente pueden ser la causa de que algunos niños se comporten agresivamente, actualmente los jóvenes ven programas y juegan juegos no adecuados para su edad y a nadie parece afectarle. Conozco chicos que no llegan a los 11 años y ya han pasado por películas clasificación C con un alto contenido de situaciones sexuales o violentas, las ven si sentir siquiera un poco de asco o angustia, como si estuvieran viendo un programa para bebés. Esta falta de sensibilización ante el dolor ajeno viene de las multiples exposiciones a estas situaciones, mientras más sangre, muertos, golpes, insultos, sexo, escenas sadomasoquistas el niño vea, menos le afectarán, pero las guardará en su memoria y las creerá viables de realizar cuando la oportunidad se presente.

Como verán, los padres y adultos en general tenemos una misión muy importante en evitar que esto continue, no permitamos que nuestros niños se expongan a situaciones violentas ya sea en la televisión o en la vida real, antes de llegar a la edad donde su criterio está suficientemente formado como para comprender qué está dentro de lo bueno y qué cae en lo malo y prohibido. Si la situación ya se presentó y fue inevitable apartalos de ella, entonces platiquemos con ellos, expliquemosles qué sucedió, lo que está bien y mal y las consecuencias que la situación traerá, si las respuestas no las damos nosotros, las buscarán en lugares equivocados. 

"Un niño agresivo generará un adulto violento, que no sentirá remordimiento ni arrepentimiento por los malo actos que cometa".
 
Por último, recordemos que un niño bulleador, agresivo, violento no es más que una víctima de su situación, si se comporta así es por que algo en su vida no esta funcionando correctamente, puede ser en su casa, en la escuela, con los amigos, pero definitivamente algo le ocurre y no sabe manejarlo. Así que antes de querer lincharlo, sería muy bueno averiguar lo que falla y trabajar en ello. 

Como siempre, espero les sea de utilidad este post. Les agradezco mucho sus likes y shares y ya saben que si quisieran hablar un poco más del tema pueden contactarme vía este blog o en www.facebook.com/eldivandelorena

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lunes, 15 de junio de 2015

Las mentiras y los niños ¿cuándo son un problema?

Todos los que fuimos niños alguna vez y que además convivimos con niños sabemos una cosa: los niños mienten. 

Esto es algo muy común durante la infancia e incluso hasta la adolescencia, pero hay varios tipos de mentiras, esto más la frecuencia con que se dicen nos ayudará a determinar cuando el mentir es algo natural en el desarrollo del niño y cuando es síntoma de un problema psicológico.


Las mentiras comienzan alrededor de los 3 años, es más o menos a esta edad cuando los niños buscan un poco de autonomía e independencia de los adultos y para lograr esto las mentiras son grandes aliadas, ¿cuántas veces hemos escuchado a un niño decir: "yo no le pegué a mi hermano, se golpeó solito", "no me dejaron tarea" o "estoy enfermo, no podré ir a la escuela", para conseguir lo que se proponen?. Estas son las típicas mentiras "blancas" que los niños dicen, realmente no tienen trascendencia y no implican que el niño tenga un problema psicológico.

Antes de los 5 años, los niños en algunas ocasiones no ven la diferencia entre la realidad y la fantasía, así que podrían pasar por mentirosos ante los adultos cuando unicamente hablaban de algo que para ellos pareció real pero solo está en su imaginación. Pasada esta edad, ya ven con claridad la diferencia entre realidad y fantasía, entonces utilizan las mentiras para lograr lo que se proponen u obtener atención. 
 
Pero puede suceder que las mentiras sean mucho más elaboradas, constantes y continuas, incluso pueden afectar a terceras personas. Entonces posiblemente nos encontremos ante un niño que por alguna razón no acepta su realidad, puede ser por temor, angustia, baja autoestima, sentimientos de rechazo o abandono, entre muchas otros sentimientos que pueden estar afectando profundamente al niño y lo hagan mentir para escapar de ellos. En estos casos se recomienda buscar ayuda profesional para que, por medio de diversas técnicas, el psicólogo logre identificar la raíz de estas mentiras y trabajar en ello con el niño y la familia. 

Esperando como siempre que les haya sido de utilidad esta información, dejo abierto este blog para cualquier duda o comentario, recuerden que también pueden contactarme via facebook en: www.facebook.com/eldivandelorena donde agradeceré mucho sus likes y shares.

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lunes, 8 de junio de 2015

¿Timidez, miedo a la crítica, dificultad para socializar? Puede ser fobia social

La fobia social es un tipo de fobia muy común en la actualidad y es de las pocas que afecta en igual proporción a hombres y mujeres.

Se caracteriza por sentir ansiedad ante situaciones donde los demás pueden juzgarnos o criticarnos, como eventos sociales, fiestas, el tener que saludar o incluso hablar por teléfono. 

Hoy en día, con todos los avances de la tecnología, las personas que la sufren no quedan aislados totalmente, ya que pueden comunicarse por medios electrónicos y anonimamente, lo cual les da seguridad, en twitter, foros y blogs nadie los reconoce, usan pseudónimos y en muchas ocasiones ni siquiera sabe puede saber su sexo o edad. 

Pero no todo en la vida se puede hacer en línea y estas personas realmente tienen un problema de inseguridad que afecta su dia a dia. Por poner un ejemplo hablaré del caso de Norma, una chica con este tipo de fobia que después de meses de terapia ha logrado una mejoría considerable aunque a veces todavía se topa con dificultades para socializar.

Norma desde pequeña fue tímida, no le gustaba saludar al portero del edificio donde vivía, ni hablar con los meseros o personas que laboran en las tiendas y solo tenía una amiga en la escuela, los días que su amiga no iba eran realmente un sufrir desde la hora de entrada hasta la salida, ya que tenía que buscar con quien comer y con quien jugar en el recreo, lo cual era extremandamente dificil para ella ya que implicaba varias acciones que la ponían muy ansiosa: acercarse a otros niños, preguntar si podía comer con ellos (cuando siempre comía con su amiga unicamente), preguntar si podía jugar con los demás y mientras hacía todo esto estaba temiendo que la rechazaran o que no la volvieran a aceptar en un futuro.

Así pasó toda su infancia y al llegar a la edad adulta las cosas no habían mejorado, ahora eran más dificiles, de niña podía escudarse en sus padres quienes hablarían por ella, pero llegó a la edad en la que eso ya no era posible, tenía que hacer las cosas por ella misma y el simple hecho de hablar por telefono y ordenar una pizza era motivo de conflicto.

Hacer amigos en la universidad no fue cosa fácil y la pasó muy  mal durante los primeros meses tratando de caer bien, de ser quien no era y de lograr aceptación, la cual tenía desde el principio, aunque sentía que no le agradaba a nadie.

Un día despertó con la motivación de buscar ayuda, no fue fácil aceptarlo, pero definitivamente no podía seguir por ese camino que le cerraba las puertas por donde pasaba. Actualmente Norma se encuentra mejor, en algunas ocasiones siente timidez pero ya no es ansiedad ni miedo, lo está superando y de seguir con el tratamiento logrará superarlo por completo.

Es aquí cuando pido a los padres que pongan atención a sus hijos, ¿tienen amigos?, ¿saludan y se despiden de la gente con facilidad o hay que pedirselos muchas veces?, ¿hablan con otras personas o son introvertidos y excesivamente tímidos?. 

Algunos síntomas que podemos encontrar tanto en niños como en adultos son:
  • Miedo o vergüenza de hablar con personas ajenas a la familia
  • Pérdida de trabajo, amigos, bajo rendimiento escolar
  • Temblores
  • Tartamudeo
  • Ansiedad y evitación de fiestas y eventos
  • Miedo a conocer a nuevas personas
Espero que esta información les haya sido de utilidad y recuerden que si tienen dudas estoy pendiente sus comentarios en la pagina de facebook: www.facebook.com/eldivandelorena o en este blog.  

¡Saludos!

 


 


lunes, 1 de junio de 2015

¿Le debo dar mesada a mis hijos?

Un tema que desde mi punto de vista no tiene enfoque correcto o incorrecto, los que me han leído en publicaciones anteriores saben que cuando fijo mi postura en algo soy firme, pero en esta ocasión no creo que sea correcto mantenerme obligadamente de un lado u otro de la discusión, me parece más bien que esta es una cuestión que cada familia debe decidir y la manera de enseñar a sus hijos a ahorrar y valorar el dinero dependerá mucho de la concepción de cada una hacia el mismo. 

Así pues, me limitaré a dar una perspectiva psicológica al tema para intentar esclarecer algunos puntos, y con la intención de ayudarles a decidir qué es lo mejor para su familia.

¿Qué pretende enseñar el dar mesada o "domingo" (como le llamamos en México) a los niños? 

La idea original de esta práctica viene por la necesidad de que los niños aprendan a cuidar el dinero, a valorarlo y a darse cuenta de que todo lo que quieran tener deben ganarlo con esfuerzo, las cosas no se obtienen por arte de magia ni tampoco es posible tener todo lo que se desea, hay cosas que simplemente nunca se podrán tener. 

La idea de inicio es buena, pero se ha distorcionado un poco con el paso del tiempo y la creatividad de los padres y ahora podemos encontrarnos con algunos problemas, por ejemplo: el niño que desea comprar algo que sus padres no autorizan, al momento de pagar con el dinero que ha ganado, los padres simplemente no podrán tener ingerencia en la decisión, ya que es SU dinero y puede hacer con el lo que quiera ¡terrible error!, los niños antes de los 10 años (y algunos más grandes) realmente no saben lo que quieren y mucho menos lo que les conviene, así que una compra de este tipo puede ser motivada por un capricho y sin reflexión previa y terminar siendo un error que acarree problemas.

Otro conflicto que se puede dar es confundir al niño con lo que tiene que hacer porque es su obligación y lo que hace por ganar ese dinero, es decir, si a un niño se le dice por ejemplo: "si me ayudas a recoger tus juguetes de doy dinero para tu alcancía", el niño pensará que hacer esto es un "trabajo", cuando la realidad es que debe recoger los juguetes al terminar de jugar aunque no se le pague nada, es su obligación. Si esto se maneja así, llegará el punto en el que el niño no querrá hacer absolutamente nada si no obtiene dinero a cambio y eso si que será un problema de educación porque entonces como padres habremos perdido toda autoridad y estaremos esclavizados por un niño manipulador.

¿A partir de qué edad es recomendable comenzar?

Desde mi punto de vista no antes de los 7 u 8 años, ya que más jóvenes, los niños no comprenden el valor real del dinero, ni como se obtiene, ni como se administra o por qué. Si comenzamos muy pronto podemos confundirlos y crearles angustias u obsesiones innecesarias que crearán adultos tacaños o delapidadores.

Tipos de mesada:

Fija: se selecciona un dia a la semana y una cantidad que será inmodificable.

Variable: se puede ir cambiando la cantidad pagada o incluso el día, así podrán haber semanas en las que no hubo ningún pago y otras en las que se pagó dos veces dependiendo del comportamiento del niño. 

¿Y los niños que no reciben dinero? 

Muchos padres que dan mesada a sus hijos están convencidos de que si no lo hicieran los niños crecerían siendo malos administradores y derrocharían cuanto dinero pasara por sus manos. Dejenme decirles que esto no es cierto, es un mito, hay muchos adultos hoy en día que nunca recibieron dinero semanal por parte de sus padres y saben perfectamente el valor del dinero y como manejarlo y hay muchos otros que apesar de haber pasado años llenando el cochinito con los domingos hoy gastan en tonterías y no tienen nada en el banco. 

¿Por qué se da esto? me parece que es una cuestión de personalidad y educación. La idea que nosotros como padres tenemos del dinero pasará inevitablementea nuestros hijos casi por osmosis, ellos ven cómo nos comportamos al ir de compras, al decidir un viaje, un regalo, al pagar las deudas, al ahorrar. No es necesario darles una cátedra de finanzas personales porque diariamente están absorbiendo los mensajes que les mandamos con nuestros comportamientos. 

Por otro lado, tenemos las etapas de desarrollo de Sigmund Freud (neurólogo y padre del psicoanálisis) quién definió varias etapas por las que todos pasamos desde el nacimiento hasta la adultez, la etapa que va de los 2 años y medio a los 4 se denomina etapa anal, en esta los niños aprenden a controlar esfínteres, dejan el pañal y se dan cuenta de que el llegar al baño sin accidentes y aguantar hasta estar ahí hace feliz a sus padres, por lo tanto repetirán o no la conducta dependiendo de si quieren hacerlos felices o quieren hacerlos enojar o retarlos (si, así son los niños). 


¿Y qué tiene que ver todo este rollo de preescolares con el ahorro de dinero en niños más grandes?.

Pues bueno, para no meterme mucho en temas de psicoanálisis y etapas de desarrollo, me quedaré en que una fijación (quedarse estancado) en la etapa anal puede promover conductas tacañas y obsesiones con el dinero en personas mayores, esto por que el lograr dominar esfínteres significa control y quien no superó correctamente esta etapa (psicológicamente hablando, no me refiero a quien no llega al baño a tiempo) deseará tener control todo el tiempo de lo que tiene y lo que deja ir, de niños era excremento lo que se controlaba, de adultos es dinero. 

Para quien no es psicológo esto suena a broma, y pensarán que estoy loca, pero de verdad así funciona. De cualquier manera, si no me expliqué muy bien en las lineas anteriores puedo volver al tema o hablar de todas las demás etapas si me lo piden aquí en el blog o por facebook www.facebook.com/eldivandelorena

Una última recomendación, es importante dejar en claro desde el principio que la decisión de compra no caerá unicamente sobre el niño, los padres podrán opinar o prohibir ciertas compras, esto con moderación, por favor tampoco presionen al niño para comprar algo que no quiere o gastar una cantidad que no esta dispuesto a desembolsar. La decisión en gran medida será de él pero no por esto estamos como padres fuera de la jugada.